El detective privado Bill Clutter y un equipo de estudiantes localizaron testigos que ayudaron a respaldar la versión de Julie Rea: un intruso había matado a su hijo.
Julie Rea afirmó que había luchado con el hombre que asesinó a su hijo. Un jurado terminó condenándola por aquel crimen.
El detective privado Bill Clutter contribuyó a investigar una posibilidad que podía cambiar el caso: que otro sospechoso hubiera estado en Lawrenceville, Illinois, cuando murió Joel. Para comprobarlo, necesitaba testimonios independientes.
La madrugada del crimen
En la madrugada del 13 de octubre de 1997, Joel Kirkpatrick, de diez años, fue asesinado a puñaladas en casa de su madre.
Julie contó que los gritos la despertaron. Entró en la habitación de Joel, encontró a un intruso y forcejeó con él por la vivienda y hasta el exterior. El hombre escapó.
En su camiseta había sangre, principalmente suya, aunque tres pequeñas manchas pertenecían a Joel. Su interpretación enfrentó a los especialistas: los expertos de la acusación sostuvieron que los indicios contradecían su relato; un perito de la defensa explicó que la sangre podía haber llegado por contacto.
El 4 de marzo de 2002, Julie fue declarada culpable y condenada a 65 años de prisión.
Una sospecha que necesitaba pruebas
Clutter había considerado otra línea antes del juicio. Según la Universidad de Illinois en Springfield, un abogado de Julie contactó con él en 2000. La descripción del agresor y las características del ataque le recordaron a Tommy Lynn Sells, un asesino en serie detenido en Texas.
Recomendó comprobar si Sells había estado cerca de Lawrenceville cuando ocurrió el crimen.
Después de la condena, la escritora Diane Fanning, que mantenía correspondencia con Sells mientras preparaba un libro, obtuvo declaraciones sobre un asesinato que coincidía con el de Joel. Aquello ofrecía una pista, pero había que contrastarla.
Los testigos y el billete
Clutter trabajó con estudiantes del Downstate Illinois Innocence Project. Su investigación obtuvo testimonios que situaban a Sells en Lawrenceville durante el fin de semana del asesinato.
El relato publicado por el detective identifica dos aportaciones. Alan Berkshire declaró haber visto a Sells en la localidad. Sandra Wirth contó que, dos días después del crimen, había vendido un billete de autobús hacia Winnemucca, Nevada, a un hombre compatible con la descripción del intruso.
Ninguno había presenciado el asesinato. Su valor estaba en ayudar a reconstruir los movimientos del sospechoso. Según Clutter, los Texas Rangers podían situar a Sells en Winnemucca después de la muerte de Joel.
La universidad señala que las pruebas reunidas convencieron al Texas Ranger John Allen de que la confesión era auténtica. La acusación continuó cuestionándola.
La segunda oportunidad
En 2004, un tribunal anuló la condena por una irregularidad en el nombramiento de los fiscales especiales. Ese fundamento procesal debe distinguirse de la investigación de Clutter.En el nuevo juicio de 2006, el jurado escuchó la confesión grabada de Sells y conoció pruebas forenses que respaldaban la versión de Julie, además de lesiones que no podían haber sido autoinfligidas.Julie fue absuelta. El 29 de noviembre de 2010 recibió un certificado de inocencia.Clutter formó parte de un esfuerzo colectivo con estudiantes, abogados, especialistas y Fanning. Su aportación muestra una tarea esencial del detective privado: localizar testigos y comprobar si una explicación encuentra respaldo fuera de las palabras de quien la cuenta.
La confesión abrió una posibilidad. La investigación aportó elementos para examinarla.








